Medio ambiente

24/04/2013

Del aceite al jabón

Fábrica de Jabón es un electrodoméstico sostenible que transforma el aceite usado de las comidas en jabón biodegradable de una manera práctica y segura ofreciendo una solución alternativa al reciclaje del aceite para evitar la contaminación del agua, consecuencia del vertido de aceites en los desagües.

Este artefacto nace para dar una solución alternativa al problema actual del reciclaje del aceite a nivel mundial.

Fábrica de Jabón se basa en la filosofía del “Cradle to cradle” (de la cuna a la cuna), acuñado por William McDonough, cuyo enfoque biomimético del diseño de productos y sistemas busca cerrar el ciclo de los objetos imitando al ciclo de la naturaleza. También se introduce en el contexto de la permacultura, cuyo precursor es Bill Morrinson.

Es la respuesta ideal para las personas con poco tiempo, para que puedan reciclar de todos modos, para los que no tengan un punto limpio cerca y para los que desean hacer su propio jabón reciclado pero no se atreven.

El factor innovador de este producto reside en el recuperar una costumbre popular respetuosa con el medioambiente e “industrializar y estandarizar” este proceso artesanal traduciéndolo a un lenguaje contemporáneo acorde con el estilo de vida actual asociando la sostenibilidad a la ecología y al ahorro económico.

Respecto a las alternativas existentes en la actualidad (puntos limpios, servicios de recogida de residuos, hacer jabón de forma artesanal) permite al usuario deshacerse de un residuo contaminante en su propio hogar, sin esfuerzo ni invertir tiempo transformándolo en un nuevo producto que nace a partir de un desecho y que “desaparece” una vez usado sin generar más desperdicios ni contaminar el planeta.

“De esta manera obtenemos un producto nuevo a partir de un residuo y estamos cerrando el ciclo como en la naturaleza. Si tenemos en cuenta que una persona, por ejemplo en España, consume y genera una media anual de 4 litros de aceite y 1 litro de aceite contamina 1000 litros de agua. Con Fábrica de Jabón dejaría de contaminar 333 litros de agua mensuales. Además con tan solo ½ litro de aceite ya se obtienen 650 gramos de jabón reciclado y con 40 gramos de jabón reciclado ponemos un lavarropas completo”, detalla en diálogo con EL OTRO MATE Analía Blanco, quien desarrolló este electrodoméstico.

Fábrica de jabón permite al usuario poder deshacerse del aceite de una forma práctica y segura en el momento que más le convenga, cuando él lo decida, sin tener que vigilar el proceso y además obtener a cambio su propio producto de limpieza con el consiguiente ahorro económico en productos de limpieza.

Analía Blanco, una diseñadora industrial especializada en diseño de productos, está detrás del desarrollo. Si bien este emprendimiento nace en España, donde ella vive desde hace 11 años, se puede decir que es una argentina de todo el país. Nació en Rosario, se crió en Posadas, Misiones, y sus dos últimos años en Argentina los vivió en la ciudad feliz, donde inició estudios en la Universidad Nacional de Mar del Plata en diseño industrial.

“A mí también me preocupaba reciclar el aceite y no sabía muy bien qué debía hacer con él. Aquí en España estaba claro cómo reciclar el cartón, el plástico y el vidrio porque hay un contenedor para cada residuo en cada manzana, pero el aceite no tanto. Empecé a investigar. Si ponerlo en un bote de plástico y tirarlo al contenedor amarillo, otra opción recolectarlo en garrafas y llevarlas hasta un punto limpio, pero todo implicaba un esfuerzo por mi parte del cual era conscientemente realista que no duraría en el tiempo. Fue allí cuando di con la opción de hacer jabón reciclado y me pareció una solución estupenda. Seguí investigando cuando se me vino a la mente la siguiente reflexión: ‘¿si hacer jabón reciclado es la mejor opción para reciclar el aceite y deshacernos de él, por qué no lo hacemos todos entonces?’. Descubrí que la respuesta residía en que se trata de un proceso artesanal laborioso que requiere nuestra presencia durante el mismo y que por ello muchos de nosotros no estamos dispuestos a realizar esta tarea siempre; porque andamos muy ocupados con otras cosas y preferimos dedicar ese tiempo a otras prioridades.

Así fue como me propuse diseñar un electrodoméstico que facilitara esta tarea además de proporcionarnos la libertad de emplear nuestro tiempo en otras actividades mientras estamos reciclando el aceite de nuestras comidas. Cuando di con una solución que consideré satisfactoria decidí presentarlo a la convocatoria del Concurso Internacional de diseño James Dyson Award y obtuve el 1º premio nacional”, relata Blanco.

Ella se presentó a la convocatoria 2012-2013 para ingresar en el programa de incubación de empresas sociales Socialnest. El proyecto gustó decidieron apoyarla, apostando por él junto a toda la red de mentores y colaboradores que la integran.

Luego se le ocurrió a Blanco que Fábrica de Jabón podría ser la carta de presentación de una empresa dedicada al diseño, investigación e innovación de productos que recuperen tradiciones populares respetuosas con el medio ambiente traducidas a un lenguaje contemporáneo acorde con el estilo de vida actual y que ayuden a los usuarios a reciclar los residuos, evitar la contaminación ambiental y vivir de una forma más sostenible, fácil y práctica pero adecuada con el ritmo de vida presente. Para ello trabaja en el desarrollo del modelo y plan de negocios.

Fábrica de Jabón ofrece una solución al vertido descontrolado por los desagües de la casa del aceite doméstico. El principal problema al que enfrenta reside en la contaminación de las aguas residuales urbanas. La grasa, debido a su característica aglutinante, genera bolos que producen importantes atascos en las cabeceras de las canalizaciones de la red de aguas residuales.

Estos bioresiduos son caldo de cultivo para la multiplicación de gérmenes que inciden negativamente en la salud de la población. Pero ahí no queda todo. Cuando finalmente estos residuos llegan a las depuradoras de aguas residuales, su eliminación física o química es además de costosa, generadora de otra fuente de contaminación.

En el caso de los bolos de bioresiduo, el concentrado de grasas debe ser incinerado, con los elevados costes de transporte que conlleva trasladarlo a un gestor autorizado. Si son enterrados se convierten en un poderoso agente contaminante de las aguas subterráneas limpias existente en el subsuelo. Por otra parte, la eliminación química por agentes disolventes (detergentes), genera distintos subproductos que hay que reintegrar en la cadena de potabilización de aguas residuales.

Independientemente de los elevados costos económicos de su eliminación en las depuradoras, no debemos olvidar lo que sale para los hogares, sufragados directamente por los ciudadanos. Tras el proceso de vertido incontrolado en los fregaderos de las cocinas, estos deben ser limpiados. Para ello se utiliza un importante volumen de litros de agua potable, bien escaso y caro, que ha de ser calentada con el consiguiente gasto energético, gasto al que hay que sumarle el del detergente. Una tarea absurda que se podría evitar. Más preocupante es el volumen de agua potable necesario para este proceso limpiador que alcanza la cifra de 1.500 millones de litros anuales.

Esta contaminación se puede evitar con el reciclaje, que en el caso del aceite usado tiene muchas posibilidades y beneficios. Industrias tan diversas como la química, la cosmética o la farmacéutica se aprovechan de este residuo para elaborar abonos, barnices, cera, cremas, detergentes, jabones, lubricantes, pinturas y velas, entre otros productos. No hace muchos años se aprovechaba en las casas para elaborar jabón casero. Hoy en día, los partidarios de una limpieza ecológica en el hogar adquieren este tipo de jabones o los hacen ellos mismos.

Gracias a Fábrica de Jabón cualquiera pueda reciclar el aceite de sus comidas desde la comodidad de su casa transformándolo en jabón fácilmente para luego poder utilizar este nuevo producto en la limpieza de su hogar.

Para su implementación, Blanco está en proceso de búsqueda de financiación para comenzar la producción y comercialización del producto. Tiene previsto además de una distribución vía los canales tradicionales emplear la venta online para abarcar el mercado internacional.

“El cambio que se espera generar con Fábrica de Jabón para el futuro es sobre todo el que cada día más hogares de todo el planeta puedan mantener un hábito sostenible continuado, como el reciclar el aceite, que repercuta en las cifras de contaminación del agua y en la huella de carbono”, augura Blanco.

Analía Blanco

Nota: EL OTRO MATE




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