Agricultura

14/02/2013

Listo el pollo y mejor alimentado

Animales más sanos y criados en mejores condiciones, impactan directamente en la cadena alimenticia y mejora la nutrición de las personas. Es el objetivo trazado por científicos cordobeses que desarrollaron un suplemento dietario natural para mejorar el desempeño, bienestar y productividad de los animales en condiciones de cría intensiva.

Hasta el momento existen numerosos productos comerciales disponibles en el mercado y estudios científicos que ponen en evidencia los beneficios de la incorporación de aceites esenciales en la dieta de aves, no obstante este proyecto generó el valor agregado de analizar el efecto de la incorporación en la dieta de los compuestos puros, responsables de la actividad de estos aceites esenciales.

Los compuestos naturales utilizados son los componentes principales de los aceites esenciales de Orégano y clavo de olor.

El impacto en concreto que estos compuestos tienen sobre las aves, representa un importante y comprobado efecto antioxidante y antimicrobiano, nosotros estamos evaluando las consecuencias del suplementos de los mismos en estado puro, y potencialmente, estos compuestos podrían actuar a diferentes niveles, como antiestrés (reducir las consecuencias negativas del estrés), bajar el colesterol (del plasma, de la carne y de los huevos de aves suplementadas) y mejorar la calidad nutricional de la carne que se consume (aumenta la cantidad de ácidos grasos poliinsaturados), entre otros.

El producto surgió como fruto del trabajo en conjunto entre las áreas Aromas y Pigmentos, a cargo del Dr. Julio Zygadlo y Ciencia Avícola, a cargo del Dr. Raúl Marín,  en el Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos (ICTA) – Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIByT) – CONICET- Universidad Nacional de Córdoba, y está integrado por la Dra. Carla Lábaque, la Dra. Jackeline Kembro y el Dr. Agustín Luna. La idea se planteó con la intención de intentar satisfacer una demanda y desarrollo creciente en un área prioritaria a nivel internacional como es la alimentación.

En diálogo con EL OTRO MATE, Labaqué explicó que “la mayoría de los alimentos balanceados comerciales que actualmente son utilizados en la industria de la nutrición animal, poseen un aditivo antioxidante elaborado a partir de compuestos sintéticos como el BHT y el BHA. Estos compuestos, en algunos casos incluso han sido asociados a potenciales efectos tóxicos en células animales generando la necesidad de desarrollar alternativas más seguras y saludables tanto para el animal como para quien lo consume. Esto sumado a las últimas tendencias del mercado consumidor mundial hacia el reemplazo de todo tipo de productos sintéticos por otros de origen ‘natural’, este proyecto apuntaba inicialmente a buscar nuevas alternativas antioxidantes. Como además, los compuestos que estamos evaluando tienen otros efectos benéficos adicionales de tipo antiestrés y mejoradores de la calidad del huevo entre otros, se podría decir que el empleo de estos compuestos naturales, son una alternativa muy provechosa con efectos positivos a varios niveles”.

En ese sentido, comenzaron a buscar nuevas alternativas de suplementos dietarios que mejoren la calidad de vida de las aves y que además se ajusten a las nuevas normativas e intereses del consumidor, “los compuestos naturales que estamos estudiando presentan numerosas propiedades beneficiosas, y estamos evaluando la posibilidad de incorporarlos al alimento balanceado de animales de cría intensiva, utilizando la codorniz como modelo experimental del pollo doméstico”, detalló a su vez el Doctor Luna.

Los antioxidantes sintéticos que actualmente se utilizan, son metabolizados en por los animales, incorporándose en mayor o menor medida, en los tejidos del animal que lo consume. Muchos compuestos sintéticos de este estilo han mostrado tener propiedades nocivas para las personas. En este sentido, la incorporación de antioxidantes naturales puede resultar de una alternativa más saludable, no solo para el animal suplementado, sino también para el consumidor final. Además, estos compuestos naturales pueden mejorar la calidad nutricional de la carne y/o huevo.

Los investigadores creen muy importante trabajar con productores para en conjunto evaluar la posibilidad/factibilidad de aplicar este producto a gran escala, “esperamos una Argentina competitiva, desarrollada y encarando la frontera tecnológica en el ámbito de la nutrición y producción avícola, generando alimentos seguros, promoviendo el manejo y la cría en estado saludable y de bienestar de los animales que se faenan para el consumo humano”, concluyó Luna.

Nota: EL OTRO MATE
Foto: Carla Labaqué




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